C3PO se va de compras

// Diciembre 9th, 2009 // Uncategorized

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Decía Antonio Machado  que todo necio confunde valor y precio. Efectivamente, como decimos los que creemos saber algo de marketing: los precios los pone el mercado.  Que,  a su vez, es quien define el valor de lo que presentamos como oferta.

Actualmente la cuestión del precio es el caballo de batalla de no pocas empresas que, al ver flojear sus ventas, ven en la opción de  bajar el precio una oportunidad para conseguir sacar su stock o conseguir algo de liquidez a corto plazo. Aunque desde el punto de vista financiero puede tener algún sentido; desde el punto de vista comercial es un gran error.

Sin embargo, no son pocos los comerciales que me dicen que actualmente no hay otra manera de competir. Me comentan, que los jefes de compra no miran las ofertas, que sólo un precio tremendamente ajustado consigue ablandar su corazón pétreo esculpido por el exigente cincel de los recortes presupuestarios.

Aunque no esté afectando a todos los sectores por igual, y esté tan sólo parcialmente de acuerdo con esta opinión; voy a basarme en la misma para intentar ayudar al sufrido vendedor, no ya en la defensa de su precio, sino sobre todo en la presentación del mismo.

Vamos a partir de un hecho inverosímil: las compras parten de un proceso racional sujetas al análisis frío y calculador del que solicita un presupuesto o proyecto. He buscado en mi galería de personajes y para el puesto de responsable de compras, a alguien que cumpla estas condiciones y además tenga la obligación de ser, o cuando menos parecer, un buen asesor ante sus superiores. Así me he topado con C3PO, el simpático personaje de Star Wars. Es un robot un poco especial en cuanto que está diseñado para ser un experto en protocolo. Eso sí, no deja de ser un robot.

Si en épocas de bonanza, C3PO, por encargo de la Asamblea Jedi,  pidiera presupuestos sobre espadas láser a varias empresas de la galaxia exterior, lo lógico es que, tras recibir los dos primeros y verlos interesantes, se hubiera decantado por el más económico y cuyo servicio de mantenimiento fuera, sobre el papel, el más eficaz. Si lo pidiera en cambio ahora, donde la crisis tiene -nunca mejor dicho-, proporciones galácticas; recibiría a muchos más proveedores, analizaría con más detalle las propuestas y, con mucha probabilidad, se decantaría por una de las más económicas sino la que más.

Entonces cómo debe ser nuestra propuesta. Permítame el vendedor estelar que le dé unos consejos:

-      Preséntalo en una carpeta atractiva y atrayente. Dale valor no sólo a tú producto, diferencia también la comunicación, la presentación de la oferta. No olvides que C3PO es un robot de protocolo.

-      Propuesta redactada de forma  clara y precisa: texto muy legible, resaltando los aspectos sobresalientes de tú producto en negrita. Utiliza guiones para ser más comprensible.  C3PO tiene unos bytes de información limitados y procesa en primer lugar aquella información que se pueda almacenar de una manera más ordenada.

-      Acompáñate de elementos visuales: utiliza fotografías donde se vea parte del proceso de fabricación o de servicio. Muestra esas fotografías al lado de la descripción del producto de manera que dé más valor al producto o solución que presentas. Hoy en día, con una mínima tecnología se pueden hacer grandes cosas desde  la  comunicación.

-      Humaniza la presentación: Coloca fotografías del personal de tú empresa en la descripción de los servicios de postventa o de atención al cliente. Es importante que C3PO vea que al otro lado hay alguien, aunque sea otro robot de protocolo. ¿Te acuerdas por cierto de Ana, la “chica virtual” de Ikea?

-      Facilita el contacto: Pon un email y un teléfono al lado de cada persona de la organización encargada de dar el  servicio. Evita poner emails tipo administración@miempresa.com y sustitúyelos por otros tipo elena@miempresa.com .

-      Define en la propuesta el protocolo de atención al cliente: Comprométete en entrega de pedidos, en visitas para comprobar la instalación, también en respuesta a emails y teléfono. Y ponlo en la propuesta en términos concretos: 24 horas, 48 horas, dos días, 9 días, etc. C3PO es un robot, insistimos,  muy ordenado.

-      Desglosa el precio en unidades más pequeñas: Dificulta la comparativa con tus competidores. Desglosa el precio por trimestres, por meses o por días.

-      Resalta tú precio en negrita o con una letra más grande. Das la sensación de oferta. No te preocupes si comparativamente no lo es. Lo importante es que el que la lea –C3PO- lo interprete como tal.

-      Presenta dos propuestas. Partiendo ambas de las necesidades de la Asamblea Jedi. Ambas deben estar presentadas en carpetas diferentes.

Cada una de estas sugerencias merecería un capítulo aparte. Probablemente lo hagamos en un futuro próximo.

Mientras tanto, ya tenemos algunas pistas para ir diferenciando nuestra propuesta de espadas láser y así ir allanando el tortuoso camino en el proceso de decisión de compra de C3PO.

Pero los procesos de compra, como decíamos, no son racionales, sino todo lo contrario. Y C3PO, afortunadamente para los comerciales, es un personaje de ficción. Digo afortunadamente porque en un próximo capítulo prometo hablar de las altas dosis de irracionalidad empleada en este tipo de decisiones.

¡Ah! Por cierto, y que la Fuerza te acompañe.

3 Responses to “C3PO se va de compras”

  1. Fernando Escudero dice:

    Pues bien, al respecto me gustaría comentaros brevemente una pequeña experiencia profesional a hilo de lo que Miguel nos cuenta: hace 3 años fundé una empresa que se dedicaba a la limpieza “a mano” de todo tipo de vehículos (lo que vulgarmente se llama un “lavadero” de coches). Pues bien, para iniciar la actividad y diferenciarnos de la competencia, nos basamos en lo siguiente: calidad de servicio, imagen y compromiso con el cliente (que no en el precio). Esto se traducía en: visita a potenciales clientes para ofrecer nuestros servicios (concesionarios de venta de coches, talleres, empresas de alquiler de vehículos,…), entregábamos un dossier con una carta de presentación de la empresa con los servicios que ofrecíamos y la lista de precios así como una tarjeta, todo ello dentro de una carpeta a todo color y con el logo de la empresa. Igualmente en la empresa se utilizaba un uniforme corporativo para el personal y los colores de las instalaciones iban en la misma línea.
    Además, y una vez finalizado el servicio de limpieza del vehículo, se dejaba dentro del vehículo del cliente un detalle de la empresa: un llavero con el logo y teléfono de la empresa, o una caja de caramelos decorada igualmente, hacíamos determinadas ofertas…..En fin, fue una experiencia muy positiva en todos los sentidos.
    Con esta modesta exposición simplemente quiero abundar en la importancia de lo que el amigo Miguel acaba de comentarnos.
    Saludos.

  2. I.A.A dice:

    Ciertamente necesitamos vendedores, vendedores que les guste su trabajo, que quieran escuchar al cliente y que nunca hagan juicios de valor cuando los ven entrar por la puerta. El cliente ya es cliente solamente por entrar en tu establacimiento. hagamos que se sientan comodos visitandonos, despues comprarán, pero primero que vengan.

  3. Nacho Sibón dice:

    En mi carrera profesional, ha habido algunas “frases para el Marmol” que me han servido de “Faro”.

    Me gustaría compartir con vosotros una que hace referencia a lo que nos dice “Mii Maestro” en este artículo.

    -” Para la Primera Impresión” no hay una “Segunda Oportunidad”.

    Hoy, gracias a la Impresión Digital, podemos hacer catálogos personalizados uno a uno, para cada cliente. Ese catálogo pasará de mano en mano hasta que llegue al que abre o cierra el grifo económico… ha de dejar un buen sabor de boca allá por donde vaya.

    “Larga vida al rock’n'roll…” (otro día más)(si quieres) ;-)

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