Avatar

// Enero 24th, 2010 // Uncategorized

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El maestro Philip Kotler en su último libro, La ciencia del caos; indica un término que ayuda a descubrir la crisis actual bajo otro prisma. Me refiero a la palabra turbulencia que, desde el punto de vista del medio natural, se caracteriza por ser un comportamiento de la atmósfera violento o perturbado impredecible.

Lo difícil de los desastres naturales es precisamente predecirlos. Sin embargo hay científicos que han podido demostrar que un pequeño efecto inicial como el vuelo de una mariposa, puede producir pequeños cambios en la atmósfera que, a su vez, pueden alterar el recorrido de una tormenta o evitar o acelerar un tornado. Y, lo que es más excitante, puede que el revoloteo de esa polilla adulta presumida se haya producido a miles de kilómetros del lugar donde se ha ocurrido la catástrofe. Es lo que se ha dado en llamar el efecto mariposa.

La turbulencia en los negocios se produce cuando hay cambios internos y externos imprevisibles que afectan a una organización.  La gran interconexión existente hoy entre los mercados en este mundo global, provoca que una turbulencia de gran magnitud como la vivida en Estados Unidos en septiembre de 2008 tenga consecuencias en los negocios de todo el mundo.

La película Avatar nos lleva al año 2154. Para entonces ya hemos acabado con los recursos de nuestra querida Tierra y la cámara y el ordenador de James Cameron deciden llevarnos a Pandora; un planeta donde se nos recrea desde el punto de vista paisajístico un mundo idílico que enseguida envidiamos por su carencia de hormigón.

Hay muchos detalles donde fijarse en la opulenta película del director  de Titanic. Yo me quedo con la interconexión –repito deliberadamente la palabra de dos párrafos más arriba-, que se produce entre el poblado alienígena y la madre tierra del planeta Pandora.  Llama la atención esa trenza capilar magnífica de las aborígenes alienígenas. La trenza de los Navi –así se llaman-, tienen en su extremo unas pequeñas raíces vivas y dinámicas que se entrelazan al detectar la cercanía de las lianas, musgos, líquenes, caballos, dragones y demás bestiario fantástico que abundan en Pandora. Esa trenza, nos muestra de manera física e indisimulada, la ligazón física existente entre el Navi y Pandora. Es decir, y por comparación, entre el hombre y la tierra.

Dos reflexiones al respecto: La primera es que estamos en un mundo globalizado donde nuestras acciones tienen una trascendencia inmediata gracias a la tecnología. Ahora que iniciamos la segunda década de este ya demasiado maltratado siglo XXI, es donde empezamos  a darnos cuenta que las relaciones han cambiado y que nuestro mundo es cada día más pequeño. Basta con conectar nuestra  trenza navi a Internet, a nuestro email, a Twiter, a las redes sociales, a nuestro blog, a los podcast, a…;  para darnos cuenta de que las oportunidades son tan grandes como quizás también las amenazas.

La segunda reflexión es mucho más profunda y se refiere a nuestra segura capacidad de interconexión a través de nuestra mente. Parto de un autor que me tiene cautivado: Raimon Samsó, y de uno de sus libros: Cita en la cima. Samsó se basa en la ley de la atracción para aseverar lo siguiente: “Lo igual y lo semejante se atraen. Todo pensamiento es magnético, emite su propia energía. No unos sí –lo que deseas- y otros no –lo que rechazas-. Todos significan todos, la ley de la atracción funciona por inclusión, no por exclusión”.

Avatar en estado puro.

En esta coyuntura es el momento de gestionar bien nuestro talento:

  • Estamos en época de turbulencias lo que significa que no sabemos predecir lo que va a ocurrir y con qué virulencia.
  • Las acciones que hagamos para hacer frente a las turbulencias pueden tener  una repercusión  más global gracias a las nuevas tecnologías. Por lo que es ineludible aprovechar las oportunidades que éstas brindan siendo conscientes de las amenazas que también conllevan.
  • En el día a día, desde el punto de vista psicológico, depende de nosotros: De nuestra habilidad para  entrelazar nuestra trenza Navi con el mundo, con la madre tierra y aplicar ese pensamiento magnético positivo a nuestro trabajo. Que, como los alienígenas de la película,  tengamos fe en nuestro destino porque en el fondo sabemos que nuestra mentalidad nos llevará a la gloria.

Porque al final, somos ya algunos los convencidos de que nos convertimos en aquello que pensamos.

6 Responses to “Avatar”

  1. Santi dice:

    Hola Miguel,

    Soy Santi, alumno tuyo en Foro.

    No tenía previsto ir a ver la película pero lo haré ya que, tras leer tu opinión nombrando la ley de atracción y aplicándola a la película, me ha despertado el interés. Ésto y que me gusta la ciencia ficción.
    No sé si eres conocedor de una cita budista: somos lo que pensamos.
    También Paulo Coelho va por este camino…

    Nos vemos luego.

  2. Ignacio dice:

    Estimado Miguel:
    Magnifica reflexión, Seamos vendedores y disfrutemos con ello. La recompensa es el trabajo bien hecho. ¿Quién tocara mejor, un violinista con 4.000 horas de ensayo o uno con 8.000 horas? Evidente. ¿Quién será mejor vendedor? A esto respondo yo, aquel que más horas dedica al hermoso arte de la venta, aprenda con sus clientes y sobre todo, disfruta con ello. ¿Quién toca 8.000 horas el violín sin que le guste?
    Permíteme un matiz, conozco gran cantidad de empresas que en tiempos de crisis en lugar de ampliar su fuerza de ventas y/o adaptarla, la han reducido a la mitad. Independientemente de lo que ocurra en el tiempo que dure la crisis u oportunidad, cuando está pase, los clientes lo tendrán en cuenta. La falta de servicio por parte de las empresas cuando el cliente lo ha necesitado. Todos esos vendedores están haciendo el trabajo de 2 o más personas y las empresas no valoran sus resultados cualitativos y si los cuantitativos. Es trabajo del vendedor preparar el camino para el futuro. Disfruta vendiendo.

  3. NACHO SIBÓN dice:

    ¡¡ERES MI HÉROE!! ;-)
    …cuando sea mayor, quiero ser como tu…
    Nacho-Man

  4. miguel dice:

    Hola Nacho, adoro tú creatividad cada vez que mueves un músculo.

  5. FERNANDO ESCUDERO dice:

    Miguel, como siempre, genial. Yo, al contrario de lo que dice Nacho, yo de mayor quiero ser joven….
    Tu artículo me ha parecido espectacular. No he visto la película pero sí que he leído algo sobre la Teoría del Caos, y lo que escribes pienso que está relacionado directamente con ella. En definitiva, creo que en esta etapa de turbulencias y revolución que nos está tocando vivir deberemos ser “los atractores” que capten la atención y recursos de esta situación de turbulencia, el epicentro de la misma reinventándonos y facilitando soluciones ingeniosas y profesinales, es decir, un buen comercial por encima del resto, es decir, un “fractal” de las mil caras y mil soluciones…..

  6. miguel dice:

    Hola Nacho, no te pierdas la peli. Te va a encantar. Muchas gracias por tu comentario y por tus ánimos. Un abrazo,

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