La Pantera Gris
// Abril 12th, 2010 // Uncategorized
Serán estos tiempos de capirotes, cruces, tambores y velas que acabamos de pasar o esta climatología de mentirosa primavera de estas tierras norteñas; pero el caso es que el otro día, donde amanecí extrañamente tarde, en esta no menos extraña semana que le llaman de pascua, me sobresaltó en mi despertar, a volumen más que inapropiado –ese cole que no llega-, una tonadilla que sonaba así:
Tatantatan, tatan, tatan, tatan, tatan, tatan, tataaaaaan,… ¡Diablos la Pantera Rosa!
Bajo las escaleras con indisimulada prisa y ahí estaba, rosa toda ella, sin la piel gris que yo conocí de niño, con sus ojos amarillos en lugar de blancos. Colores que no pude ver en los setenta, vistos con ojos de los años diez del siglo XXI. Todo un anacronismo televisivo. En mi infancia, mi pantera sólo era rosa en mi imaginación.
Total que en esa atorada mañana de fingida primavera de abril, de colores más opacos que los de la piel de mi añorada pantera gris; me da por reflexionar, con una inusitada melancolía de este optimista empedernido que les escribe; sobre el tiempo que se va y el que viene. Sobre el momento.
En esas estaba cuando me viene a la memoria Ricky Roma, el ambicioso y tenaz vendedor de terrenos de la imprescindible obra de teatro y también película, Glengarry Glen Ross -personaje interpretado por Al Pacino en el cine- cuya estrategia comercial para captar nuevos clientes está basada en el “carpe diem”.
La escena del principio de la obra es de escuela de vendedores: Roma entra en su bar y, sentándose en la barra, inicia con el camarero, en voz lo suficientemente alta para hacerse notar, una conversación trivial sobre el calor que hace en la calle. Utiliza exageraciones para provocar el comentario del aburrido cliente que está en la otra esquina de la barra. El cliente, tal y como pretendía Ricky, reacciona y se siente atraído por participar en la conversación. Roma, inicia así todo un cortejo con su compañero de barra que se siente a su vez abrumado por la peculiar visión de la vida del vendedor de fincas. Es, en suma, una táctica para ganar la confianza personal de su interlocutor y, una vez conseguida, como quien no quiere la cosa, proponer la venta de los terrenos.
Me quedo con la visión del personaje: el ver la OPORTUNIDAD de negocio en cada momento. En la conversación con su cliente le dice lo siguiente: “¿Qué tenemos? El pasado no existe, ya es historia, el futuro no sabemos que nos deparará, lo que tenemos es el ahora, el momento. Es lo único real”. Esta es la escala de valores de este personaje: no cuenta lo que hayas hecho o vayas a hacer, lo único que cuenta es lo que vas a hacer ahora, lo que vas a hacer hoy.
Además, de oportunidad, otra palabra clave: CONSTANCIA. En otra escena de Glengarry Glen Ross, se nos muestra lo que debe ser el ABC de un vendedor. El acrónimo, en inglés, es ALWAYS BE CLOSING. Es decir, siempre estar vendiendo o intentando cerrar ventas. Esa actitud constante, unida a la búsqueda de oportunidades en cada momento, es la que nos va a hacer conseguir el éxito. Sin duda alguna.
Es hoy el día en que voy a conseguir mis ventas. ¿Mañana? En estos tiempos que corren quién lo sabe. Mejor aprovecharlo hoy. La otra opción es recordar el pasado. Dante Alighieri decía que no hay mayor tristeza que recordar los tiempos felices desde la miseria. Cuando buscamos en el pasado buenos recuerdos nos lleva a la melancolía porque estos, con los ojos del presente, nos aparecen distorsionados. Como mi pantera gris.

“Hoy es el primer día del resto de mi vida” Tal como dijo el protagonista de “American Beauty” Lester Burham (Kevin Spacey), es cuestión de ser positivo en estos momento más que nunca, aunque siempre habrá alguien que responda: “Eso siempre es cierto, salvo en el día que te mueres”. Cuestión de prespectiva, yo prefiero ver el vaso medio lleno. Felicidades Miguel por el artículo, un placer como siempre, saludos entrenador.
Dichosa “Pantera Rosa”… nos embobaba de pequeños… y lo sigue haciendo hoy, junto a nuestros -tambien embelesados- hijos. Y es que las cosas buenas son imperecederas!
A mi, si que me gusta, de vez en cuando, mirar atrás… es interesante: Aprender de mis aciertos, de mis errores… y de los demás… La historia, como disciplina, debería ser más valorada en todos los ámbitos.. pues como todos sabeis: La historia se repite: Siempre(1), siempre(2), siempre(3), siempre(go to 1)…
También es interesante ver por el retrovisor quien “te pisa los talones”
Enhorabuena Miguel, cada vez escribe mejor,! transmites tu entusiasmo y eso es genial! Cuando te jubiles… puedes escribir porque ya tienes una fan!
Estamos en tiempos dificiles, y desde luego el pesimismo no vende… tenemos que promocionarnos con nuestra mejor cara y el día que no tenemos bueno, mejor posponer una entrevista e incluso no hablar por teléfono porque todo se transmite…
Oportunidades de negocio… la verdad es que te las encuentras todos los días… hay que aprovecharlas sin ser el típico comercial agresivo… que ya no está de moda y demos gracias a Dios por ello…
Para vender, fundamental la constancia y la oportunidad de negocio, claro, aunque yo añadiria contactos y herramientas para conseguirlos, ya sean on line o presenciales, en la red o en foros adecuados.
En el trabajo comercial creo firmemente que siempre, se aprende más de los errores cometidos, porque te hacen saber en qué no tienes que volver a caer, porque de eso se trata, no? de no caer otra vez sobre la misma piedra… Hay que mirar al pasado, para asimilarlo, pero no recrearse en él, sino aprender de tus experiencias para vivir el hoy (qué cambiará) y construir el mañana (qué vendrá muy prontooooooo). ¡Hagamos nuestro trabajo bien y obtendremos resultados!
Qué recuerdos!! Esa pantera sigilosa, tenaz, elegante, aristocrática, ingeniosa, expresiva en determinados momentos con solo mover una ceja o mostrar un atisbo de sonrisa….cómo podía aquel ser transmitir tantas sensaciones sin mediar palabra? Y es más: como puede ser que un “producto” creado hace cuarenta años siga siendo hoy un éxito y guste a todo tipo de público, tanto a niños como a mayores? Está claro que le Sr. Freleng era un avanzado a su tiempo.
Salu2
Me encantaba la pantera rosa y me encanta, incluido su pastelito con nata….no solo está en los dibujos animados de la tv. está en los cuadernos, estuches, mochilas, pijamas,toallas,ropa de niños..etc, como dice Fernando el Tudelano, después de tanto tiempo sigue de moda y sigue vendiendo incluso más que antes. ¿Cuál será su secreto? pregunta abierta que dejo en el aire, para él que quiera responder……
Por cierto Miguel te he visto en tu programa….eres un “monstruo” televisivo.