21 Días

// Mayo 10th, 2010 // Uncategorized

21-dias-14Si algo es demostrable a corto plazo en el modelo C.R.A.S.H., del que hemos ido desarrollando cada una de las iniciales del acrónimo las últimas semanas;  es sin duda la H de habilidad.

Habilidad viene de hábito y hábito –valga Wikipedia para el caso-, es “cualquier comportamiento repetido regularmente, que requiere de un pequeño o NINGÚN RACIOCINIO y es aprendido, MÁS QUE INNATO”. Es decir, que si adquirimos un pequeño conocimiento sobre el desarrollo o manejo de cualquier cosa y éste es repetido durante un periodo de tiempo, lo asimilamos de tal manera que lo empleamos sin necesidad de destinar neuronas al asunto.

Es cuestión de proceso de aprendizaje. Definido por cuatro fases:

  1. Inconscientemente Incompetentes:   No sé que no lo sé hacer. O la fase llamada de la IGNORANCIA. Esta es la de un niño de dos años que no sabe atarse los cordones de los zapatos y no sabe que un día lo va a tener que aprender.
  2. Conscientemente incompetente: Sé que no lo sé hacer. Es la fase de la INFORMACIÓN. Aquí el niño sabe que no sabe atarse los cordones de los zapatos y desea aprenderlo.
  3. Conscientemente competente: Sé que lo sé hacer. Es el CONOCIMIENTO. El niño aprende a atarse los cordones de los zapatos y piensa cada vez que lo hace los pasos necesarios para conseguirlo. Cuando al fin lo consigue celebra su éxito.
  4. Inconscientemente competente: No sé que lo sé hacer. Es la fase de la SABIDURÍA. El niño, exactamente igual que un adulto, ya se ata los cordones sin necesidad de pensar los pasos que hay que dar para lograrlo. Es decir,  no sabe que lo está haciendo bien.

Y ahora vamos con la venta. ¿Se puede aplicar este proceso a las habilidades de venta? Rotundamente sí. Hemos puesto el ejemplo visual del zapato. Pero si nos centramos por ejemplo con la comunicación o con el lenguaje –vital en la venta-, es exactamente lo mismo. Si un niño dice por ejemplo “he rompido…” –primera fase- y se le corrige, pasa al momento en que entiende que tiene que cambiar esa expresión –segunda fase-. Posteriormente, intenta decir “he roto…” y lo intenta durante un periodo de tiempo –tercera fase-. Al final, en un momento dado lo dice correctamente y nunca más es necesario corregirle, ni siquiera se da él cuenta que ya lo dice bien –cuarta fase-.

Un vendedor, tras adquirir un conocimiento –fase tres- como puede ser por ejemplo el hacer preguntas abiertas, o una técnica de cierre de venta; puede desarrollarlo con el mero hábito de intentarlo en cada entrevista.

En el inicio de mis cursos, cuando les pregunto a mis alumnos a qué han venido, me dicen normalmente que a saber más o a aprender. Les aviso que en el primer caso, les voy a defraudar y en el segundo, que el aprendizaje se desarrolla fuera del aula. Entonces, ¿para qué el curso? Me dicen. Muy sencillo para contarte cuáles son las técnicas que puedes desarrollar en la venta. El conocimiento de las mismas es tremendamente sencillo, de ahí lo de defraudar a aquellos que persiguen a la ciencia. Por ejemplo, no es necesario tener un coeficiente de inteligencia muy elevado para comprender que para hacer una pregunta cerrada a nuestro interlocutor para que nos diga un “sí”, basta con empezar a formular la pregunta con un verbo. Lo que es más complejo es adquirir el hábito para en cada entrevista realizar dichas preguntas cerradas.

Suelo decir a mis alumnos que de todas las técnicas que hayan anotado –que no aprendido-, las vayan ensayando de una en una, hasta llegar a la fase cuatro del proceso de aprendizaje del que hablábamos. Es imposible intentarlo todo a la vez. Es como el lenguaje del niño: van perfeccionando su vocabulario con el paso de los años, ¿Por qué? Porque en esa  fase tres, donde es necesaria una actividad cerebral elevada para desarrollar una determinada tarea que NO ESTÁ APRENDIDA, no puede ser ocupada por nuestra propia limitación consciente por otras tareas. Cuantas más acciones ejecutables las hagamos desde el inconsciente –fase cuatro- más libre nos quedará el consciente para seguir ensayando en fase tres. Es decir, que podemos pensar en cómo hacer una negociación con un cliente –fase tres-mientras conducimos, nos lavamos los dientes o nos atamos los zapatos –fase cuatro-.

Por último, ¿cuánto tiempo es necesario para adquirir un hábito? Pues la respuesta es fácil: 21 días, como el programa de la cadena Cuatro. O lo que es lo mismo tres semanas. En el programa de televisión, su protagonista, Samanta Villar, cuando llega al día 21, ya está adaptada y se podría quedar mucho más tiempo  en una mina o viviendo como una indigente. Ha conseguido adaptar su conducta al medio. Acaba su experiencia justo en el momento de que varios de las actividades que hace ya están aprendidas y por tanto ya no necesitan de su esfuerzo para llevarlas a cabo. Y evidentemente, es entonces cuando televisivamente hablando se empezaría a resentir la audiencia del programa.

Y una vez que hemos practicado un hábito, tras esos 21 días constantemente ensayando en la entrevista de ventas, nos daremos cuenta que hemos adquirido la habilidad necesaria, la sabiduría de la fase cuatro. A partir de ahí, hay que poner en práctica otra nueva actividad que todavía esté en fase tres.  El intentarlo sin rendirse –repito son sólo 21 días-, es lo que nos llevará a tener una gran cantidad y calidad de habilidades comerciales.

Por último, no olvidemos que los mismos 21 días que se necesitan para adquirir un BUEN hábito, son los necesarios para dejar un MAL hábito.

Alguno por ejemplo puede empezar por apagar su cigarrillo.

5 Responses to “21 Días”

  1. Hola Miguel y a todos tus foreros!

    Enseñanza de Master, como siempre! Disfrutarlo y aplicarlo (sobre todo esto último) que comentas en tu presentación, IMPORTANTE! Muchas veces nos quedamos en la teoría y lo importante de todo es la práctica.

    Así que amigo Miguel, se puede aprender a vender, aunque claro, se tiene que tener la hablididad de aprendizaje, porque si no…

    Lo del cigarillo no van a tener más remedio que dejarlo o plantearselo los fumadores empedernidos si quieren disfrutar de las comidas de trabajo o con sus amigos y familia. Igual se tendrán que plantear acudir a yoga o taichi… porque si no en las empresas va a haber mucha alteración… Yo trabajé con un compañero que quería dejar de fumar y no se lo recomiendo a nadie…

    Por cierto, me estoy leyendo ahora “Pensar para la Excelencia” del Dr. Harry Alder. ¡Muy bueno! Estos libros no los puedo dejar, porque están llenos de subrayados… leer y aplicar! Todo está inventado, aprender de los grandes, como tu Miguel!

    Un abrazoteeeee

  2. Cambiar lo malos habitos por buenos ,cuando te das cuenta de que lo has conseguido la satisfacion es enorme., tambien es cierto que ir a una clase vamos muchos y de hecho disfrutamos en ellas pero otra cosa es la practica esto ya es mas complicado y son deberes para cada dia ( Habitos buenos ) Una pregunta MIguel todos estos pasos y reflexiones de anteriores semanas a que nos llevan ¿ a vender mas o a disfrutar mas ? Yo lo tengo claro.
    Saludos

  3. NACHO SIBÓN dice:

    Extraño como un pato en el Manzanares,
    torpe como un suicida sin vocación,
    absurdo como un belga por soleares,
    vacío como una isla sin Robinson

    oscuro como un túnel sin tren expreso,
    negro como los ángeles de Machín

    Perdido como un quinto en día de permiso,
    como un santo sin paraíso,
    como el ojo del maniquí,

    Más triste que un torero
    al otro lado del telón de acero.
    Así estoy yo, así estoy yo, sin ti.

    Gracias, Joaquín Sabina. Gracias porque estas letras expresan con hiriente certeza cómo está un vendedor, en “dique seco”.

    Gracias Sr. Iribertegui por sus consejos.

  4. NACHO SIBÓN dice:

    Extraño como un pato en el Manzanares,
    torpe como un suicida sin vocación,
    absurdo como un belga por soleares,
    vacío como una isla sin Robinson

    oscuro como un túnel sin tren expreso,
    negro como los ángeles de Machín

    Perdido como un quinto en día de permiso,
    como un santo sin paraíso,
    como el ojo del maniquí,

    Más triste que un torero
    al otro lado del telón de acero.
    Así estoy yo, así estoy yo, sin ti.

    Gracias, Joaquín Sabina. Gracias porque estas letras expresan con hiriente certeza cómo está un vendedor, en “dique seco”.

    Gracias Sr. Iribertegui por sus consejos.

    “Larga Vida al Rock’n'roll…!!”

  5. Fernando el Tudelano dice:

    Hola chic@s: ya se que llego un poco tarde, pero más vale tarde que nunca! Como casi todos sabéis, profesionalmente mi actividad es distinta de las de ventas, pero ahora, así como quien no quiere la cosa, me he metido a “agente inmobiliario”. Que nadie se sienta ofendido: no es intrusismo profesional, sino el motivo se debe a un cambio de ubicación: el inmueble que uno adquirió hace unos años en cierto lugar y los avatares de la vida que le han llevado a uno a aposentarse en un lugar distinto; por lo tanto, problema. Mejor dicho: una maravillosa oportunidad de poner en práctica los conocimientos adquiridos y facilitados por el ilustrísimo maestro Don Mii. (mi mujer debe estar loca por fiarse de mi, pero también utilicé con ella mis habilidades adquiridas y desarrolladas, por lo tanto el negocio no va mal). La verdad que estoy teniendo una experiencia maravillosa.

    Todo comienza con una llamada o email como primera toma de contacto y concertar una visita (hay que causar buena impresión, pues comienza la venta). Seguimos con la toma de contacto en persona: sonrisa, apretón de manos, damos la bienvenida y al tema. En el ascensor conversación poco trascendental y alguna preguntilla sin mucha malicia (…….). Posteriormente visita guiada por tan maravilloso palacio con una breve parada para disfrutar de unas espectaculares vistas de la Bardena desde el amplio salón……. Y así un largo etcétera de pequeños detalles (más o menos habilidosos) que, espero, fructificarán en forma de venta para mí, adquisición espectacular para mis compradores-clientes. Ya os contaré……

    Por cierto I: en función del resultado, seguiremos con la venta del piso de Berriozar…. Si hay algún interesado….

    Por cierto II: Nacho, enhorabuena: Sabina como siempre, espectacular. Y mucho ánimo tío.

    Por cierto III: a ver si consigo la venta en 21 días….

    Por cierto IV: os veo en el siguiente artículo.

    Salu2.

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