Piercing, tatoos, pins y trajes out

// Junio 6th, 2010 // Uncategorized

entrevista-trabajoEn esta mañana dominguera de reseca post-bautizo, ventosa, desapacible, maleducada y retadora a las terrazas de los bares; me ha dado por ordenar un poco mi despacho. Perezosa actividad donde las haya a la vez que insoslayable para encontrar la necesaria armonía profesional que da el tener los papeles, libros y demás documentos  en su sitio.

En estas estaba cuando me enredo  en ordenar  los currículums de los últimos procesos de selección donde he participado como consultor. La visión de los mismos me transporta al recuerdo del momento de la entrevista de una  variedad nada desdeñable de candidatos que en estos tiempos, donde los brotes verdes tan sólo se ven resplandecer en los ya ansiosos campos de fútbol de Sudáfrica; se han sentado delante de mí en el anhelo de encontrar una oportunidad en el ámbito comercial.

Todo un desfile de modelitos y modelazos de lo más sui-generis:  corbatas out o negras, perfumes capaces de impregnar de olor un salón de más de cien metros, piercing desafortunados, tatuajes indisimulados, maquillajes superlativos  y un largo etcétera de desafortunado cortejo de aspirantes que mi retina paciente y todavía poco irritable ha tenido el poco gusto de ver.  Me parece osado hablar de porcentajes pero me atrevería a decir que uno de cada cuatro candidatos acude de manera inapropiada a una entrevista para un puesto de comercial. Y eso desde luego, es demasiado.

En las entrevistas me acompaño de directivos de la empresa. Voy a dar un dato esclarecedor: cuando la presencia de nuestro candidato no es la adecuada, nada más cruzar el umbral de la puerta de salida, mi cliente me hace una observación que nada entre la ironía y la desesperación. Es verdad que normalmente coincide una mala presencia con un candidato de no mucho valor, pero no es menos cierto que éste ha perdido su oportunidad sin ni siquiera abrir la boca.

No hace mucho tuve ante mí un candidato joven y brillante. Recién licenciado. Con una nula experiencia comercial pero un auténtico diamante en bruto. ¡Cómo me recordó a mí en mis inicios! Me encantó.  Hizo una entrevista prácticamente perfecta. Al final optamos por otra candidatura porque reunía una mayor experiencia en el sector.  No pude evitar llamar por teléfono al muchacho para comunicarle que no era el candidato que buscábamos y que de paso, la próxima vez, en vez de ir con la camisa por fuera y en vaqueros,  acudiera con traje y corbata a la entrevista y no llamara a sus amigos “colegas”.

En otros casos ocurre justo lo contrario. Como una mujer ya entrada en la cuarentena  a la que recientemente entrevisté  y que tenía un currículum espectacular tanto en lo académico como en cuanto a la experiencia profesional en el sector aunque, eso sí, sin experiencia comercial. Empezó la entrevista señalando que le gustaría probar en el área comercial porque se veía capaz y acabó la misma aseverando que nunca le habían atraído las ventas y haciéndonos preguntas sobre si había que viajar mucho. Además, nada más comenzar la entrevista,  sin pedirnos permiso al gerente de la empresa y a mí, sacó un bloc de notas y se puso a hacernos preguntas y anotando nuestras respuestas. Por un momento daba la sensación que se habían intercambiado los papeles y quienes teníamos que pasar la criba éramos nosotros. ¡En estos tiempos!

Da pena comprobar cómo hay personas que se empeñan en empañar o empequeñecer sus más que probables virtudes para un puesto sin prácticamente abrir la boca. Tengo un anecdotario de lo más jugoso en el área de selección de vendedores, lo de hoy es sólo un botón de muestra.

Prometo en otra ocasión volver con consejos más que con desahogos como hoy ha sido el caso.  Pero es que será el día insolente o la horrorosa elección que he tomado como actividad matutina, -esto del ordenar reconozco que me cuesta-, que me ha dado por descargar el fusil contra el desaliño impúdico de los aspirantes a vendedores.

6 Responses to “Piercing, tatoos, pins y trajes out”

  1. manuel angel dice:

    Buen tema el de hoy, si, la mayoría creo que fallan en cosas tan simples como esas. Ahora me quedo con ganas de conocer más aneadotas. Aun que algunas personas también puede que acudan muy bien el primer día a la entrevista y dan unas expectativas que luego no cumplen.

    Que pases buena semana.

  2. Yo también he tenido un fin de semana movidito y con intenciones de ordenar, que se quedaron en eso, en intenciones…
    Cada vez veo menos calcetines blancos en las entrevistas y eso siempre es positivo…
    Mujer entrada en la cuarentena… me he sentido identificada… aunque no los aparente, es la purita realidad… y verme reflejada no me ha gustado un pelo…me has dado el lunes! ja, ja, ja… amigo Miguel… Se paso de lista, seguro que no era rubia…
    Mi experiencia con entrevistas es la siguiente: entre las que realizaba hace diez años (primero se interesaban por la empresa, el producto, después por el sueldo y después por los horarios), y las de ahora (primero se interesan por los horarios, si trabajan en verano, si no trabajan, después por el sueldo y por lo último que se interesan es por el espiritú estratégico de la empresa y el producto que se vende). En terminos generales, claro, pero está es por lo menos, mi purita realidad…
    Por cierto, a quien le interese, a nivel particular, no de empresa, tengo una página en Facebook: Desarrollando tu cerebro (como has hecho referencia últimamente en varios artículos, Miguel)
    ¡Buena semana a todos!

  3. Vivancos dice:

    Buenos días amigos, la de recuerdos que traen las entrevistas de trabajo, en mi caso particular, de las primeras entrevistas que hice para un puesto administrativo con experiencia en ordenadores, estaba tan nervioso que me quedé en blanco al preguntarme que tipo de programas utilizaba, y lo único que conseguí decir fué: “Usaba en la empresa el programa “Padre” informático (si lo juro, fué lo único que se me paso por la cabeza en ese instante)”. El entrevistador trató de disimular una pequeña sonrisa y yo supe que había metido la pata, en fin, son cosas que te hacen aprender para la siguiente vez.
    Anécdotas de entrevistas y reuniones sin duda se podría escribir un muy interesante libro.
    Saludos a todos y felicidades por otro gran articulo entrenador.

  4. “Candidato Joven y Brillante……..me recuerda a mi ” que grande si señor , no tengo ninguna duda de que asi era y es aunque algo menos joven pero mucho mas brillante jejeje , es curioso lo de las entrevistas ahora no me sorprende que el 25% no vaya preparado exteriormente, con toda que esta cayendo no se ven muchas GANAS de trabajar es algo que de lo que he hablado con muchos empresarios de ditintos sectores y esto es muy triste.

  5. Carlos M. (ex compi de la Vasco) dice:

    Miguel, añando una anécdota. El año pasado entrevistando a un candidato con experiencia y formación. Al final de la reunión preguntó a mi acompañante por si se conocían de antes,… y así era. Se relajó y terminó contándonos que tanto él como su mujer estaban en paro pero que tenían dos años de subsidio, con lo que, estaban tranquilos disfrutando de su hijo de 18 meses. Se cubrió de gloria.

  6. Fernando el Tudelano dice:

    Buenas noches a tod@s: la verdad que vaya temita el de hoy. Seguro que tod@s hemos esbozado una sonrisa conforme leíamos el artículo de hoy. Es más, más de uno y de dos han recordado con cariño anécdotas propias y ajenas…. Si ahora nos tocara hacer esa entrevista de trabajo que hicimos hace diez años, otra cosica sería (posiblemente nos toque)…..
    Como dice el ilustre Mii: hay que vestirse para la venta, porque eso es lo que hacemos en una entrevista:”vendernos”.Cierto es que alguno con más gracia y estilo que otro: desde el que le queda el traje como un guante hasta aquel que parece haberse caído dentro… vamos, que estaría más apropiado con chándal, mocasines y calcetines blancos!!!
    También entiendo que un candidato debe mostrarse tal y como es, dentro de lo posible, y que sea la propia empresa quien decida si encaja en el perfil buscado o no. Si no es así, y hemos sido unos buenos actores para pasar el proceso de selección y ser seleccionado, valga la redundancia, tamos apañaos, porque la situación reventará por un lado u otro.

    Por cierto, a ver quien se resiste a saltarse los estereotipos cuando ve a un tipo entrar por la puerta y lo primero que te viene a la cabeza es: “Válgame Dios, de dónde ha salido este tipo?”. Puede que sea un lince…cuidadín con los prejuicios.

    La semana pasada sin ir más lejos un amiguete me dijo que tenía una entrevista de trabajo y me pregunto cómo debería ir vestido. Le contesté: Qué empresa es? De qué puesto se trata? Y de cuántos $ estamos hablando? Espero que tenga suerte.

    Por cierto I: bienvenido Carlos M. al club….me suena tu cara….

    Por cierto II: qué duro está el sector inmobiliario….

    Por cierto III: una sugerencia Miguel: podrías, por favor, hacer una breve exposición sobre cómo interpretar las reacciones de los entrevistados en un proceso de selección? Sobre todo para detectar esos detalles significativos, en un sentido y otro, de un entrevistado.

    Muchas gracias y salu2.

Leave a Reply