Como Cyrano de Bergerac

// Julio 26th, 2010 // Uncategorized

He de reconocer públicamente una cosa: una vez va adentrando el veranoCyrano noto como si mis neuronas se fueran espesando. Será la calor –mucho más fuerte que “el calor”-, o será ya la necesidad del descanso del guerrero. Es posible que esté también un poco canso de este mes de julio donde los aviones, trenes y hoteles han formado parte inexorablemente de mi periplo profesional -que no de ocio-, toda vez que en mi Pamplona del alma no andan muy por la labor de laborar, valga  la redundancia. Puede ser también, he de reconocerlo, que el Tour de Francia no llene el enorme hueco dejado recientemente por el deporte patrio oficial al que algunos nos confesamos adictos.

Total que heme aquí contigo una vez más escribiendo mi Hoja del Lunes con la  ilusión del primer día porque ¡que demonios!, reconozco que me gusta escribir.

Sé que tengo que mejorar y mucho mis epístolas. Reconozco que una cosa es que me guste escribir y otra, que sea bueno haciéndolo. Los que me conocéis un poco ya sabéis que aplico la teoría del proceso de aprendizaje: es cuestión de practicar a la vez que se aprende la técnica literaria. Ya sabes aquello de introducción, nudo y desenlace y un poco más.

Un vendedor manda a lo largo de un año innumerables e-mails, realiza mailings, elabora informes, hace presentaciones en power point, etc. Debe cuidar su comunicación escrita al máximo. Es también parte de su marketing personal.

Hay quien dice que es perder el tiempo, que va en contra de la inmediatez y por tanto de le eficacia de un comercial. No puedo estar más en desacuerdo. Al revés, mejorar nuestra comunicación escrita es sinónimo de cultura, de desarrollo y evolución profesional, de dar importancia a lo que somos y a lo que hacemos. No es perder el tiempo, al contrario, una buena comunicación escrita produce en nuestro interlocutor un impacto en positivo directamente proporcional al tiempo dedicado a la elaboración de la misma.

Ser Cyrano de Bergerac. Esa es la idea. Cyrano, el inmortal personaje de la novela de Rostand, conquistaba a su amada Roxane con sus cartas que no con su belleza, ya que Dios no le había concedido precisamente ese don. En estos tiempos donde convencer con la palabra hablada no es sinónimo de vencer; no descuidemos otras herramientas como la comunicación escrita donde aquel vendedor que sea capaz de trasladar un mensaje bien estructurado sobre un papel o sobre la pantalla de un ordenador, conseguirá multiplicar su encanto personal sobre su interlocutor  y, por tanto, activar sus impulsos irracionales de compra.

Por último, y ahora en vacaciones, practica la lectura y ensaya la escritura. No es necesario que escribas sobre tu trabajo, es más desconecta. Pero escribe amigo, escribe. Escribe sobre lo que amas o lo que aborreces. Sobre lo que ocurre a tu alrededor y te molesta o te llena. Un formato “Cartas al Director” sería estupendo. Luego si quieres no la mandes, pero date el gusto de aplaudir tu descanso, esa puesta de sol incomparable, esas montañas acogedoras, ese puerto bullicioso o, por qué no;  a abuchear esa chiringuito de precios abusivos, esa playa contaminada, o sobre la masificación de Benidorm.

Y disfruta haciéndolo. Según Perez Reverte, los grandes escritores basan su éxito en el  talento, la vocación, el adiestramiento y la suerte. No es necesario que lo tengas todo a la vez, ni mucho menos. Reverte dice que eso es lo que tienen sólo los grandes. Basta al menos con que lo intentes. Al fin y al cabo, piensa que necesitas mejorar el proceso de comunicación con tu cliente para mejorar tus ratios de venta y ello empieza por la voluntad de querer cambiar algunas cosas. Por ejemplo, mejorar la comunicación escrita con tu interlocutor.

Puedes empezar por el adiestramiento: escribir y aprender a escribir. Para ello empieza por leer y hazlo a menudo. Conforme más vayas practicando ve descubriendo las técnicas de escritura (hay cursos específicos y si no apóyate en Internet). Pronto verás sorprendido/a cómo tienes un talento para esto de la escritura mucho mayor del que ahora mismo te imaginas.

Miguel Iribertegui dixit.

2 Responses to “Como Cyrano de Bergerac”

  1. Nacho Sibón dice:

    Querido Amigo Miguel.

    Me ha gustado esa parte en la que sugieres que un vendedor, ha de hacer una pequeña pausa para escribir, ordenar, estructurar… Me recordaba a mi… cuando no paraba ni a tomar un café con un cliente… hasta que te das cuenta que esa relacion “informal” es en ocasiones más “nutritiva” que las formales.

    Es como ese corredor, que por no parar a atarse los cordones, acaba pisandoselos, y cayendo…

    Por cierto. He vuelto a “empezar a leer”… ahora a ver si escribo más…

    Un Abrazo!

    Nacho Bon. Si-bón :-)

  2. JM Beaumont dice:

    Salu2 a los 2,
    Supongo que es algo que no se debe hacer segun lo que acabo de leer esta especie de lenguaje smsero juvenil en el que nos da por acorta, mezclar, ahorrar palabras y caracteres y que realmente algunas veces necesitas pensar para leer porque prácticamente necesitas traducir del suajili al castellano esos mensajes que te pasan.
    La verdad , es bonito escribir, y leer algo bien redactado (lo que acabo de leer) es una gozada.
    Encantado de volver a leerles señores.
    JM Beaumont

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