El umbral de felicidad de Marta Dominguez

// Diciembre 13th, 2010 // Uncategorized

Marta DominguezHe topado recientemente con un informe de Gallup –empresa líder en investigación de mercados- que ha entrevistado a 450.000 estadounidenses para conocer a partir de qué umbral de salario uno es más feliz. Y mira por donde concluyen en lo siguiente: a partir de 80.000 $ de salario anual, el dinero dejar de estar relacionado directamente con el índice de felicidad. Se entiende que es a partir de entonces cuando empiezan a contar otras cosas, una vez que el colchón financiero,- traducido en pesetas del viejo continente suponen unos 70.000 €-, quede bien asentado.

Y mira por donde, esta reflexión viene al pelo después  de que llevemos una semana hablando de los opulentos salarios de los controladores aéreos y en puertas de encomendarnos a la diosa de la suerte el día 22. Y entre medio leo que Marta Domínguez,- maldita sea su estampa si es que está entrampada-; tiene unas ganancias anuales muy ajustaditas en torno a 200.000 € que, al parecer, no le es suficiente.

Y todo esto cuando tengo a mis hijos subidos a mi chepa todo el finde pidiéndome pasta para proyectos solidarios para El Salvador y para el Congo. Que en el cole están montando una del carajo para conseguir fondos. Dinero que suelto gustoso porque soy de esos que piensan que el dinero que no llega a su destino es el que no se manda.

Mientras tanto, en mi labor de consultor, es tiempo de desarrollar presupuestos y modificaciones o adiciones a los salarios variables de los vendedores para el ejercicio 2011. Labor complicadita donde las haya porque tengo mi bola de cristal más trabajada que la de Rapel que ya es decir. Por más que la sobo no hay manera de que me diga cómo van a ir las ventas el próximo año, si estás van a ir por encima o por debajo del IPC, sencillamente porque nadie sabe a ciencia cierta cómo diablos irá el ipc en el 2011.

Es verdad es que se prevé una tímida recuperación de la economía, pero tras dos años muy malos, no consuela lo suficiente a las empresas que añoran otras épocas y cuyos propietarios, atribulados, parafrasean a Jorge Manrique una y otra vez cuando, en las coplas a la muerte de su padre, decía aquello de “…cómo a nuestro entender cualquier tiempo pasado mejor…”.

Ahora bien, necesitamos mirar hacia adelante una vez que parece que ya hemos tocado fondo. Toca resurgir y enfrentarse al futuro inmediato con valentía, dinamismo, innovación  y mucha creatividad para conseguir más negocio de nuestros clientes, nuevos clientes, nuevos mercados y, en suma, nuevas oportunidades. Y en esta tarea deben estar los objetivos de las empresas y también de los comerciales. Es labor de las empresas conseguir que sus comerciales se involucren en los objetivos. Para ello es también crítico que sus incentivos, sus variables, estén relacionados directamente con dichos objetivos.

No podremos conseguir que la red de ventas haga suyos nuestros presupuestos simplemente porque anhelemos que lo hagan. Salvo que, eso sí, tengan un grado de implicación importante con la empresa y la sienta realmente como suya.

No es fácil que nuestros comerciales consigan unos señores sueldos el año que viene fruto de sus resultados. Bastará con convencerles, pensará algún malpensado, que visto lo que en mi tribuna cuento hoy, a partir de cierta cantidad tampoco van a ser más felices. Pero también es cierto que, si somos capaces de articular sistemas variables dirigidos a los vendedores alineados con nuestros propios objetivos como empresa; conseguiremos resultados nosotros y los vendedores.

Se trata de echarle imaginación para definir esas variables,  más de la que le echan los controladores que han llenado sus arcas con las horas extras, o Marta Domínguez que, presuntamente, ha incrementado sus nada desdeñables ganancias gracias a la distribución de sustancias que aumentan el rendimiento deportivo.

Y si no, siempre nos quedará la lotería de Navidad.

4 Responses to “El umbral de felicidad de Marta Dominguez”

  1. Nacho Sibón dice:

    HO, HO, HO… Amiguitos!
    Ya está aquí la Navidaaaad…

    ¡Caramba, pues si con esos sueldos se es felíz…! ¿Qué demonios hago yo siendo Felíz, si no llego a esos parámetros…?.

    La previsión para el año que viene… yo la hago optimista, no por los datos reales, ni por contagiarme de ZP… Sino porque soy comercial..! Si no me pongo las Duracell por las mañanas, y ese “chute” de optimismo… me quedaría en casa, cavando un agujero sin fin.

    Así que el año que viene Más y Mejor… (y sin “Trampas”)

    ;-)

  2. Fernando El Tudelano dice:

    Hola a tod@s: por lo visto, debo de estropear esa media si fueran datos de España/Europa, porque con menos me siento feliz y dichoso. No necesito más. Eso no quita para que uno no sea ambicioso y quiera seguir prosperando profesionalmente. Porque ya se sabe:”camarón que no nada….”. O como venía a decir el presidente de Danone, que las empresas deben de moverse siempre en una situación poco cómoda para poder seguir siendo competitivas y sobrevivir.
    Pero claro, luego está la ambición desmedida y el afán de poder, que con todo puede.
    Ya veremos si Marta sale airosa de todas las acusaciones que sobre ella se ciernen, pero el ruido ya está hecho. Y hablando de ruido: qué poco se habla estos días de los controladores aéreos, no?
    La verdad es que habrá que coger al 2.011 por los cuernos y hacernos con él, siempre y cuando nos queden fuerzas y ganas de seguir luchando….y si no, también, no queda otra!
    De todas formas seguiremos con nuestro umbral de felicidad, mejor dicho, con un 5% menos de umbral de felicidad….
    Salu2

  3. Maria Antonia dice:

    No tendríamos que dar cabida en nuestras vidas a los tramposos, del tipo que sea. Nos dejan boquiabiertos con sus rápidos triunfos, y hasta con un poco de “pelusilla”, pero a veces (sólo a veces) el tiempo pone a cada uno en su sitio.
    A ver si en 2011 encontramos cada uno de nosotros el lugar que buscamos y/o necesitamos……y marcamos nuestro umbral de felicidad “sin trampas”.
    Besos a tod@s

  4. Por suerte , la fecliciadad no la da el Dinero, es para mi mucho mas gratificante saber que el cliente se queda muy satisfecho con una venta que el margen que de, por suerte mucha gente lo sabemos pero por desgracia vivimos en un mundo de consumismo total en el que lo material se le da demasiado valor…….bueno q vamos a hacer, es asi y en cierta forma somos asi, seamos felices e intentemos hacer a los demas felicices, parece simple , verdad?
    Saludos y Aupa mi Real

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