Prot, un extraterrestre muy especial
// Febrero 7th, 2011 // Uncategorized
Una de las propuestas cinematográficas más curiosas que he visto recientemente es K-pax. Es una película preciosa que narra la relación de un tipo llamado Prot que se cree un extraterrestre –Kevin Spacey- y de un psiquiatra egocéntrico, el Dr. Powell –Jeff Bridges- quien, tras empezar a tratarlo, llega a dudar si Prot, el personaje que interpreta Spacey y que demuestra unos grandes conocimientos científicos; puede venir del planeta K-pax, tal y como él afirma.
Hoy vamos a hablar de cómo captar la atención en el inicio de una entrevista de ventas. Como Prot, quien ya deja impresionado al psiquiatra en la primera visita que realiza a su diván.
Quizás, y que no se extrañe nadie, esta es la parte de la entrevista que más hay que preparar. Es esos momentos iniciales tenemos que conseguir que nuestro cliente potencial tenga una gran curiosidad por lo que vamos a tratar en la entrevista sin que saquemos nada de nuestra maleta. Es decir, vamos a despertar su interés por lo que vamos a proponerle, sin necesidad de enseñarle nuestro portfolio. En resumidas cuentas, trataremos de llamar su atención desde nosotros. Nuestra propia persona despertará su curiosidad.
Y es que, lo más auténtico que hay en una relación comercial son las personas por encima del objeto de transacción, el producto, y de esos entes abstractos a los que llamamos empresas.
Al grano. Lo primero que debemos hacer es iniciar una breve conversación cortés y superficial. Para ello, aconsejo no hablar de la FPR. Es decir de Fútbol, Política y Religión. O lo que es lo mismo, de cualquier tema que pueda ser objeto de discusión con nuestro cliente. Temas donde todo el mundo tiene una opinión más o menos forjada pero que no deben ser objeto de una conversación de ventas. Entonces, ¿de qué hablamos?, te va a sonar poco original pero yo hablaría del tiempo. ¿Por qué? Porque opines lo que opines nunca te vas a enfadar con nadie. Por eso lo utilizamos en los ascensores, en las gasolineras o para iniciar cualquier conversación con un desconocido. También podemos hablar de lo bonito que está el paisaje –si es que lo está-. Es decir, de aquellas cosas que no se pueden discutir ya que, haga lo que haga el ser humano, no las puede cambiar.
Tras estos brevísimos instantes, hay que recordar el objetivo de la entrevista. Si se ha concertado previamente por teléfono, que es lo más normal, se recuerda la conversación telefónica. Si la visita fue concertada no directamente con nuestro interlocutor, pero sí por ejemplo con su secretaria, se comenta igualmente el motivo de la misma. Aquí es mejor no utilizar expresiones como vender. Es mejor hablar de proyecto, de ideas o de propuestas que puedan servir a nuestro potencial cliente. Por ejemplo nos ayudarán expresiones de este tipo: “Bueno, como ya le dije por teléfono, estamos en mi empresa metidos de lleno en un nuevo proyecto, con una serie de soluciones, que creemos pueden encajar y ayudar perfectamente a empresas como la suya”.
El siguiente paso es proponerle un beneficio que va a poder sacar de la entrevista. No tú, sino él. Es decir, vendemos el momento, la propia entrevista. Se trata de que el vea que compre o no, ese encuentro habrá merecido la pena. Una buena frase y, ligada al ejemplo anterior, podría ser ésta: “… En cualquier caso, estoy seguro que tras este encuentro, usted valorará positivamente que le ha merecido la pena conocer nuestro proyecto”. Tranquilizamos a nuestro cliente a la vez que se predispone a escucharnos. De la misma manera, nosotros mismos nos quitamos ansiedad y nos predisponemos a hacer una buena entrevista.
Por último, hay que hacer una pregunta cerrada para que diga que sí. Es una pregunta en la que confirmamos que nuestro interlocutor se muestra dispuesto a escucharnos con atención. Algo así: “… ¿Le parece entonces que entremos en materia?…” o bien, “¿Le parece entonces que empecemos?…”. Muy básicas como se puede ver.
Son unas reglas sencillas pero muy contundentes. Para mí este momento es crítico. Si estos momentos iniciales se hacen bien, nos aseguramos la atención de nuestro cliente para el resto de la entrevista y el termómetro de confianza estará en lo más alto.
El objetivo es que nuestro interlocutor piense: “¡Vaya pedazo de profesional que tengo delante!”.
Si, en cambio, nos mostramos torpes, nerviosos o ansiosos en estos primeros momentos; luego es muy difícil de remontar a no ser que tengas un producto innovador a un precio rompedor. Es decir centrarás la venta en el producto y si éste no es muy diferenciador, no tendrás nada que hacer porque has perdido la oportunidad de generar la admiración necesaria a tu persona como profesional.
Aquí, y para despedirme, te dejo esta frase de Prot, el enigmático personaje de Spacey en K-pax: “Cualquier error que cometas esta vez, lo revivirás en la próxima ocasión, lo revivirás una y otra vez eternamente. Por eso, mi consejo es que esta vez tomes la decisión correcta, porque esta oportunidad es la única que tienes”.

Hola chic@s!! La verdad es que leyendo el artículo de esta semana no puede por menos que asaltar mi cabeza un tema que llevo tiempo observando. Soy cliente semanalmente asiduo de una gran superficie. Haciendo un pequeño recuento he calculado que he visitado dicho centro del orden de unas 200 veces en los últimos 4 años y siempre como comprador, evidentemente, y en ninguna de las ocasiones ha tenido el detalle y la deferencia de que la cajera que cobra los artículos que he adquirido o la persona que ha atendido mis incidencias haya orientado su trabajo a fidelizarme como cliente o entablar esa pequeña conversación intrascendental(aparentemente) por la que establecer un vínculo con esa persona y por ende con su empresa. Y la verdad es que oportunidades las han tenido eh? No estaría mal que me preguntaran por el tiempo verdad? O me informaran de la oferta de los boquerones en la sección de pescadería,…. En definitiva, y como conclusión a mis devaneos mentales semanales cuando voy a “pasar por caja”, he decidido que le próxima vez iniciaré yo la conversación, y si no surte efecto les remitiré al doctor Mii pa que revise su rancionalidad (de rancio).
Salu2.
Por cierto (único): me habéis dejado solo?? Ya sé que soy de Tudela pero dónde están los Nachos, MªAntonias, Josemaris, y demás compis????
Hola Holíta Amiguitos, hermanos del rock’n'roll…
El otro día, en el concierto de Barón Rojo en la Totem, (Si… Barón Rojo sigue Vivo…y yo soy un “clásico”), Armando Cartro, Voca´y Guitalla lanzó su pua, con la que estuvo tocando… ¡¡y la pillé yo!! Eso es interactuar!! También es verdad que yo era el “mdiocalvocuarentón” que más se movía en 1ª fila.
Cuando he presentado campañas de publicidad, no enseño las “piezas”, hasta no haber jugado un poco con la expectativa del cliente.
O, cuando presento un producto, no dejo que lo toque, hasta que no hemos interactuado un poco..
En cuanto al tema de conversación… podemos empezar con un ” a la paz de Dios..” seguido de un vaya mierda de partido el de ayer… ¡la culpa la tiene Zapatero! jua jua jua jua
Larga vida al rock’n'roll…!!
Hola!!!
Fernando no te apures, hombre!! Quieres que se confirme la canción y por ser de Tudela te vamos a dejar solo; ni te lo imagines!!!
Aunque no escriba todas la semanas, leo atentamente el artículos de Miguel y todos los comentarios; lo que ocurre que no siempre estoy inspirada (ando en horas bajas) Aprendo mucho de vuestras experiencias y me mentienen las neuronas en ebullición .Me parece estupendo ir de concierto allá donde nos pida el cuerpo, se tenga la edad que se tenga. Yo he conocido a muchos jóvenes muy viejos y madurit@s muy jóvenes y de buen ver y estar.
Besos a tod@s.
Si es que no hay más que alentar a las masas….y si no que se lo digan a los tunecinos y a los egipcios!!!!
Hace unos días vi un reportaje de Redes relacionado con la cibernética y se me ponían los pelos de punta. El investigador en concreto nos relataba su experiencia tras implantarse un chip él y su esposa por medio del cual eran capaces de comunicarse entre ellos sin mediar palabra ni gesto (y mira que es difícil entendernos aun cuando podemos dar todo tipo de explicaciones y transmitir sensaciones tanto a través del lenguaje oral como del corporal). La prueba fue un éxito.
Por lo tanto, lo de mi bello vello erizado atendía a este extremo: qué será de nosotros cuando lleguemos a ser ciborgs? Dónde quedarán las lecciones de nuestro Mii y su puesta en práctica si nuestro potencial cliente nos está literalmente leyendo el pensamiento? O acaso la nueva versión de la formación que Mii ha anunciado hace unos días va orientada en este sentido???Sorpréndenos!!
Os recomiendo una peli :”Los sustitutos”, que sin ser un peliculón te hace pasar un rato entretenido y reflexionar sobre mi comentario.
Salu2.
Por cierto (único): sabía que, a pesar de Tudela; no me íbais a dejar solo…..si no hay más que arrancarse con una jotica!!!!