Haciendo footing con mi smartphone

// Marzo 14th, 2011 // Uncategorized

FelicidadTrabajo1En el momento en que escribo estas líneas estoy de reojo mirando, -quizás porque no me atrevo a dedicar toda mi atención a la tele-, el desastre de Japón. Cómo en un plis-plas todos tus planes se pueden ir a la mierda -con perdón-, sin que nada ni nadie lo pueda evitar. Y, aunque me dan tentaciones de hablar de un género cinematográfico tan taquillero como pobre, como es el de catástrofes, no lo voy a hacer porque,  en este caso y, por desgracia una vez más, la realidad supera a la ficción, además de ser lamentablemente oportunista.

Por eso, y porque en estas páginas mías de cada día vengo para transmitir optimismo del bueno, y eso es lo que voy a seguir haciendo, caiga quien caiga, pese a que los telediarios no inviten a ello precisamente.

Cuatro o cinco días a la semana procuro hacer un poco de ejercicio. Corro –mejor dicho, troto-, durante treinta minutos buscando oxigenarme, perder algún kilo y, por encima de todo, sentirme mejor. Y, ¡vaya que lo consigo! No soy muy melómano y, por tanto no soy de ir oyendo música mientras hago ejercicio pero entiendo que es un tiempo que puede ser muy aprovechable. Las más de las veces, voy en mis pensamientos o, lo que es lo mismo, dedicar el obligado tiempo “a mi” que no “a Mii” aunque las más de las veces, por razones obvias, es imposible de disociar. Pero, en otras ocasiones, trato de sacar el máximo partido a mi smartphone y, con los auriculares puestos, trato de aprender más inglés o, lo que es más normal, me da por ponerme alguna conferencia jugosa que esté colgada en Youtube. Como quiera que  una conferencia suele ser suficiente con oírla, pues me viene de maravilla este formato de “troting school”. Vamos que son treinta minutos sudados y muy aprovechados. Es decir trabajo mientras corro al aire libre. No está mal.

Bueno pues el sábado sudé la gota gorda escuchando una breve conferencia de Santiago Vázquez sobre la felicidad en el trabajo. Fue un soplo de aire fresco y las perlas que escuché fueron fantásticas. A modo de ejemplo oí cómo según la Organización Mundial de la Salud, para el 2020, un 30% de la población va a  estar afectada por algún tipo de enfermedad mental. Como por ejemplo la depresión.

También y, según Seligman, de la Asociación Americana de Psicología, nos dicen que cuando las personas tenemos más habilidades que desafíos, nos aburrimos, nos sentimos infrautilizados. En cambio, cuando ocurre lo contrario, tenemos más desafíos que capacidades, caemos en la ansiedad y nos sentimos mal con nosotros mismos, con sensación de culpa.

El gran reto que tenemos ante nosotros es el de disfrutar en el trabajo. Algo que, por mor de la turbulencia que estamos viviendo parece olvidado. Ahora mismo hay organizaciones que sin pudor tratan de explotar a su gente con el argumento de que es lo que hay y que si no les gusta ahí tienen la puerta, que hay mil esperando. ¡Vaya talento ramplón del jefe que piense esto! Y es que hoy en día todavía hay responsables de departamentos que piensan que activando la presión activan el compromiso y no es así.

Según Gary Hamel, uno de los gurús más reconocidos en el ámbito del management, las capacidades humanas que contribuyen al éxito competitivo son: la pasión en un 35%, la creatividad en un 25%, la iniciativa en un 20%, el intelecto en un 15%, la diligencia en un 5% y la obediencia en un 1%. Bueno pues todavía hay mandos intermedios que no se creen nada de  esto. No sólo no se lo creen sino que cuando era “indios” estaban hartos de que les mandasen y les explotasen. Ahora, cuando les hacen “jefes indios”, curiosamente hacen exactamente lo mismo con sus equipos. Y es que, como dice Vázquez, la felicidad de uno no es a costa de la infelicidad de los demás. De hecho, a estas alturas, ya he trabajado en suficientes organizaciones con muchos mandos intermedios para constatar que éstos no son felices y no lo son porque no han entendido –muchas veces porque nadie se lo ha explicado- el papel de liderazgo que deben ejercer.  

Es más, en muchos casos, como han llegado a su puesto por promoción interna, se une a su rango de jefe, el condicionante de años de trabajo dedicados a la misma empresa. Condicionante que, lejos de ser un plus para la empresa se convierte en una rémora para la misma si no se le capacita en habilidades directivas al promovido. Pero como el criterio suele ser: “es el que más sabe y además tiene un punto de mala leche” así les va. De hecho hay mucho mando intermedio frustrado porque cuando llega a su puesto no sabe cómo dirigir y, como su único referente ha sido el dictadorzuelo que fue su anterior jefe, pues trata de imitarlo pensando que está obrando correctamente. Y eso le lleva a no disfrutar de su trabajo y, por tanto, a ser un infeliz.

Pero es que según Santiago Vázquez, hay ya suficientes estudios realizados que demuestran que  cuando tenemos empleados satisfechos conseguimos incrementar en cuatro puntos el índice de satisfacción de los clientes. Vamos que además es rentable.

Volveré sobre esto porque el tema da para más y tengo material de primer nivel. Pero por hoy es suficiente. Sigo mirando de reojo el telediario y es muy evidente que tenemos que aprovechar el momento. Es el ahora, no el mañana.

Más aún, y mirando la desesperación reflejada en la cara de los  hijos del sol naciente, me doy cuenta que hoy  tengo que hacer lo posible para que sea el día más feliz de mi vida.

5 Responses to “Haciendo footing con mi smartphone”

  1. Santi dice:

    Hola Miguel, quería decirte que tu reflexión de hoy, como muchas otras, es muy motivadora.
    Ésto es lo que hace falta para trabajar agusto y, por consiguiente, rendir más. Pero para lograrlo, y ésto es vital, el jefe debe dejar trabajar al no-jefe (y viceversa) y mantener con él una buena comunicación; dicen que el rendimiento de una persona bien informada puede ser del 50% más. ¡Como para no pensárselo!

  2. Fernando El Tudelano dice:

    Vaya, vaya Miguel, sí que has puesto esta semana un montón de temas encima de la mesa….y no sé por dónde empezar.
    Si me lo permites, comenzaré por una pequeña discrepancia. Cuando hago deporte siempre lo hago evitando “interferencias”, quiero decir, lo hago de forma que me sirva para escucharme interiormente, a mi mismo. Es más, suelen coincidir esos momentos con los de mayor inspiración y paz interior. (entiendo que lo que dices obedece a una forma de rentabilizar tu tiempo, que por cierto eso explica en parte cómo tus días no tienen una duración de 30 horas, como hasta ahora pensaba… te has descubierto amigo!!).
    Por lo que a mi respecta profesionalmente hablando (dirijo un grupo de 4 personas y a mi jefe!!) me resulta enormemente dificultoso motivar a determinados perfiles de personas, esos que todo lo esperan de la organización y que nada o poco aportan, ya que consideran que sus derechos son todos y sus obligaciones ninguna. Y no hablemos de la gestión de las emociones y sentimientos, que este es un tema realmente complicado. Por lo tanto, pienso que no debemos esperar todo de nuestras empresas y ser nosotros mismos los que nos automotivemos, autoformemos y desarrollemos nuestras habilidades y capacidades personales en beneficio del resto de compañeros y nuestro de forma altruista y pública….mejor nos iría a todos en este mundo tan globalizado.
    Y qué decir de la pasión!! Que todo lo puede, que no acierta a encontrar reto que nos amedrente, ni circunstancia adversa que nos arrugue!!! Por lo tanto, estoy completamente de acuerdo con el Sr. Hamel.
    Salu2.
    Por cierto: Nacho, ande andas? La semana pasada nos echabas la bronca y esta no se te ve el pelo!!!!

  3. Javier dice:

    Hola Miguel. Me parece estupendo que puedas hacer dos cosas a la vez. Trotar y pensar. Bromas aparte. Coincido contigo, y con ese tal Hanel en su receta. Y aunque hay personas, como dice Fernando (hola Fernando) que solo piensan en ellas. Creo que es el lider, es el responsable de transmitir la pasión que le falta a su equipo. Ademas de hacerles participes del proyecto, de manera que no piensen que solo es la empresa la que debe dar. Sino que ellos tambien esten obligado a ellos. Se que puede ser dificil…pero quien dijo que ser un “buen” lider sea facil. Un abrazo, Javier.

  4. Roberto Hernandez dice:

    Santiago Vazquez , no lo conocia yo he visto en you tube Emilio Duro esta muy bien, creo que todos sabemos la importancia de conseguir cosas , retos y la satisfacion que produce en nuestras vidas , debemos ser capaces de trasmitir y dar ejemplo de ello al equipo de personas con el que trabajamos y hacerles ver todo que tu escribes, creo que la mayor parte de las personas valora un trabajo donde se sienta bien valorado , comodo , importante…. que un puesto en el

  5. Roberto Hernandez dice:

    ( se corto ) sigo , tenga un gran sueldo y no pueda desarollar sus cualidades…….Gran articulo Miguel.
    Saludos.

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