El elemento de Ridley Scott
// Abril 18th, 2011 // Uncategorized
Pocas cosas se van a poder hacer en esta semana a nivel laboral, ni ganas que quedan, que desde que apagamos el árbol de Navidad no nos hemos echado al cuerpo ni un triste puente ni festivo. Y desde entonces, ya ha llovido. Bueno tampoco mucho, que tampoco ha sido un invierno de mucho paraguas y parece, sólo parece, que la primavera empieza bastante amable en cuanto a la meteorología se refiere.
El caso es que estoy leyendo un libro que me han recomendado –gracias Fernando- y que se llama “El Elemento”, de Sir Ken Robinson, y que aunque sea sólo un tercio del mismo lo que llevo leído, ya puedo contar algo. Porque animo a coger un buen libro estos días, que no sean todo velas y capirotes, o esquíes, o torrijas, o lo que vayas a hacer, que seguro que no es mucho que son sólo cinco días que pasan volando.
El libro va sobre creatividad. Algunas ideas básicas que nos transmite: todos tenemos creatividad y todos tenemos inteligencia. Los que piensen que no son creativos están equivocados, simplemente han perdido el hábito. Cuando a niños de Infantil les preguntan si les gusta dibujar o si son capaces de imaginar algo y escribir un cuento, todos te dicen que sí y de hecho lo hacen. No es que todos tengamos talento para dibujar o escribir; sino que todos tenemos talento para crear cosas. Hace falta que alguien nos lo saque. Que seamos capaces de exprimir lo mejor de nosotros mismos.
Siguiente concepto: la inteligencia. Según Robinson hay distintos tipos de inteligencia adaptables a cada tipo de persona, por lo que todos somos inteligentes. Y es que, desde tiempos de la revolución industrial, allí a finales del XIX; hemos medido lo que se llama “coeficiente intelectual” desde parámetros asociados con la lógica y las matemáticas. Pero no todo el mundo tiene una mente preparada para el cálculo mental y eso no significa que, por ello, no sea inteligente. El libro está salpicado de ejemplos de grandes profesionales de todo cuño que han triunfado en la vida y no tenían un gran “coeficiente intelectual”. A partir de ahí, son personas que han sabido ser inteligentes para utilizar sus talentos y a partir de ahí utilizar su creatividad.
Y, nos queda lo fundamental: cómo se crea. Robinson nos hace una observación: ser imaginativo no es lo mismo que ser creativo. La creatividad es la escenificación de la imaginación. Es conseguir que lo que se imagina se haga. Y como todos tenemos imaginación todos somos capaces de ser creativos.
Entonces “El Elemento” es el lugar donde convergen las cosas QUE NOS GUSTAN HACER con las cosas QUE SE NOS DAN BIEN. Vamos que si somos capaces de aunar las dos, estaremos en nuestro “elemento”. Si además conseguimos vivir de ello, alcanzaremos la plenitud, la felicidad, porque nuestro quehacer diario estará vinculado a lo que sabemos y más nos gusta hacer. Es capital que los educadores de nuestros hijos se den cuenta de ello con urgencia. Antes de que nos digan que nuestro hijo no llega al nivel, habrá que preguntarles ¿qué es nivel? ¿Consiste en ser bueno en matemáticas?, porque si es eso, yo no daba nunca el nivel y, leyendo este libro, me he dado cuenta que los profesores que he tenido en edad escolar –salvo un par de honrosas excepciones-, no supieron captar mi “elemento”.
Y, como no podía ser menos, acabo con un creativo del mundo del celuloide que aparece en el libro. Me refiero al gran Ridley Scott. Quizás el director más plástico del mundo. Un tipo con una visión fotográfica, que demuestra en cada plano. De hecho parece que cuando rueda está pintando un cuadro. Lo que le distingue del resto de directores es su formación artística, sus estudios de bellas artes. De Ridley Scott me encantan especialmente sus películas históricas y el exquisito empleo que hace de las banderas y estandartes de mil colores ondeando al viento. Planos como el circo de Roma en Gladiator, el desembarco de Colón en América en 1492, la conquista del paraíso, o los ejércitos cristianos y musulmanes preparados para la batalla en El reino de los cielos; son de una belleza sublime. Ese es el elemento de Scott, lo que le gusta: el arte, la pintura, unido con lo que se le da bien: el cine. El resultado no puede ser más espectacular.
Bueno pues aquí está esta recomendación para estos días que, si eres educador, formador o incluso coach; te vendrá de perlas y si no, también. Yo, sin terminarlo, ya se lo he recomendado vehementemente a los profesores de mis hijos. Por supuesto.
Por cierto, ¿cuál es tú elemento? Espero, si no lo sabes, que lo descubras pronto.

Buenos días,
Hoy no estoy muy inspirado, jajaj…. con lo que no se decir.
Bueno si, comentar que me ha parecido positivo lo de “Es capital que los educadores de nuestros hijos se den cuenta de ello con urgencia”, haciendo referencia a la busqueda de EL ELEMENTO;
Si nos ayudan desde el principio, seguro que es mas fácil captar y luego desarrollar desde jovencitos…
Y para terminar, DESEAROS A TODOS UNAS ESTUPENDAS VACACIONES, DESCONEXION, CAMBIO, PARON, ETC… COMO QUERAMOS LLAMARLO.
Saludos ¡¡¡
Jaime
Hola amig@s:
Preparados para esta “corta” semana ? (Palo ayer en el Reyno!!!¿no?) Suerte que el tiempo pasa volando y enseguida tenemos más partidos.
Al tema de Mii, con el sistema educativo que tenemos es difícil que al “coefeciente intelectual” se le añadan otros parámetros para poder descubrir “el elemento” de cada individuo, así que tendremos que ir descubriendo en nosotros mismos nuestro potencial individual sea cual fuere. A leer, ver cine (bueno) y disfrutar de las mini-vacaciones.
¡¡ Hasta la vuelta !!!
ya que me preguntas te respondere.
mi elemento es la pura creatividad, por eso estoy siempre mezclando sabores y sensaciones al cocinar, tambien escribo poesia y literatura, y digamos que tu escrito y varios libros que me he leido ultimamente… me confirman, que lo mio no es la cocina, ni la literatura, ni nada concreto, lo mio es creatividad, me encanta crear cosas, convinar, el momento de errar y aprender de los errores… soy un tipo raro, que le vamos a hacer… supongo que soy un tipo sin su elemento, jejeje. feliz semana, algunos nos toca segir estudiando, que felicidad.